Ayer caminaba por Padrera vi en la vitrina de De Museo el
libro de Matar a un Ruiseñor, sin duda tenia lógica que estuviera ahí expuesto
como el Santo Grial si tenemos el antecedente de ventas de Ve y pon un
Centinela.
Inmediatamente recordé un artículo que leí acerca que una librería que está
aceptando la devolución del libro Ve y pon un Centinela, ya que ellos argumentan
que este libro lo están vendiendo con falsa publicidad. Esta maquinaria
envuelve desde la editorial hasta personas que hablaron en sus blogs o espacios
de critica de medios sobre el gran descubrimiento de Ve, y pon un Centinela.
Luego leer el artículo solo pude pensar que esta maquinaria
es tan buena que se puede meter en algo tan personal como si me gusta o no un
libro, sin dar nos cuenta nos empuja a comprarlo y posiblemente sin saber
porque nos gustara el libro y diremos que tal critico tenía razón. Alguien nos
escuchará e ira con sus amigos y dirá que ese libro es lo mejor que ha leído
(por supuesto que nunca lo leyó) y así se ira regando una reseña positiva que
nace de un extraordinario plan de marketing. A quien creerle, cada uno sabrá y tendrá sus fuentes, solo recuerden que muchos viven de dar su opinión.
Que me dejo la reflexión que debemos tener un gran plan de
marketing antes de una buena novela. Ahora para los que no tenemos ese gran
sistema de nuestro lado, solo nos queda hacer algo bueno y confiar que nuestros
amigos lo lean y que en una conversación con alguien se les ocurre hablar de
nuestros libros, o también confiar que las personas que nos lean dejen un buen
comentario en Amazon.
Entonces no importante si hablan bien o mal de algo que
hagamos, como diría Wilde, lo importante es que hablen.
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